domingo, 18 de julio de 2010

Recorrido tipo sincrotrón. Circular 2

Inicialmente creía que las líneas Ci1 y Ci2 discurrían por distintos vericuetos pero, a pesar de haberlo consultado en la web de TUZSA, ha sido después de unas agudas observaciones de mi esposa, cuando me he convencido de que se trata del mismo recorrido pero en sentido inverso.

De manera que en el título he tratado de unir dos mundos que me apasionan: la moderna física de partículas y los recorridos en distintos autobuses urbanos en las mañanas de los domingos. En este caso, como digo, el trayecto ha sido el mismo que el domingo pasado pero, sencillamente, se ha realizado en sentido contrario.

Y es que, un recorrido circular sólo cabe realizarlo en dos direcciones: sentido derecha o sentido izquierda. Digamos que, en este caso, pareciera que nos movemos en un universo unidimensional ya que no hay posibilidad alguna para el recorrido hacia arriba (se trataría de que el bus alcanzara las nubes y luego regresara) o hacia abajo: introduciéndose en la corteza terrestre para retornar de nuevo a la superficie. También podríamos realizar un recorrido circular en el tiempo en el que observaríamos con perplejidad cómo según avanzan las paradas del hipotético bus vamos rejuveneciendo hasta llegar al punto de inflexión de nuestro nacimiento y, a mitad de recorrido, de nuevo iríamos envejeciendo hasta llegar a la edad actual.

Caben muchas más posibilidades para el viaje en este hipotético bus de la circularidad:
- Bus circular de la pobreza y la riqueza
- Bus circular de los desengaños
- Bus circular del recuerdo y el olvido, etc.

En todo caso, en el bus que he tomado hoy, la representación de personas mayores era la más importante. Quizás el hecho de que pase por el rastro sesga dicha representación.

No debo dejar de consignar la hora de salida: las 9:30; la hora en la que he tomado el autobús: las 9:40 y la hora de finalización del recorrido: Las 10:35. También señalaré que iba ataviado con mi sombrero "Genuine Panama hat", hand woven in Ecuador, superior quality; y que, previamente había esparcido en mi rostro una generosa ración de crema solar marca Auchán, factor de protección 50+.

El recorrido desde mi casa hasta la parada en Marqués de la Cadena lo he realizado a pie, disfrutando de una excelente mañana veraniega con una ligera brisa refrescante. Nada más girar en la esquina del Simply, en la calle María Pilar de las Heras, me he encontrado con Alette que muy sucintamente me ha puesto al corriente de su estado de salud y de la previsión de vacaciones de este año en su país, Alemania. He seguido mi ruta y en la primera parada visitada acababa de partir el vehículo y al oprimir el pulsador para saber cuándo venía el siguiente, el cartel indicador me ha arrojado una información críptica: la hora en ese momento y unos códigos indescifrables. Por un momento he pensado que el poste era capaz de pensar por sí mismo y que deseaba contarme alguna confidencia, por lo cual he vuelto a pulsar el botón para intentar esclarecer el contenido del mensaje pero se ha repetido la misma secuencia y yo no he sabido descifrar su contenido.

Como siempre, me he entretenido con los archivos de mi móvil y, enseguida, ha llegado otro bus al cual he accedido inmediatamente.

Como ya conocía la ruta, me he ido entreteniendo desgranando mentalmente posibilidades para solucionar el problema de riego de mi huerto en Villamayor y la excesiva proliferación de hierbas no deseadas (obsérvese que no utilizo el concepto "malas hierbas"). Casi sin darme cuenta, me he plantado en la parada del rastro dominguero una vez atravesado el Puente del Tercer Milenio.

En la siguiente parada se ha operado un cambio de conductor: una rubia conductora ha tomado los mandos con muy buen tino y nuestro destino ha quedado supeditado a su destreza. Afortunadamente, como era de esperar, "todo ha ido sobre ruedas", nunca mejor dicho. Es más, la conducción se ha tornado más suave y acogedora. Más de un viajero hubiera perdido este bus si no hubiera sido por la paciencia y tranquilidad de esta amable conductora.

Ya íbamos por el Parque de las Delicias y las reflexiones sobre el riego se habían difuminado. Ahora estaba concentrado en la observación de un matrimonio bastante mayor (ochenta y tantos) y la dura constatación de que, si no hay novedad en nuestro estado de salud, tanto mi mujer como yo, presentaremos un aspecto parecido dentro de treinta años. A estos señores, se les ha sumado otro matrimonio de edad similar, conocidos de los anteriores. El hecho de juntarse cuatro octogenarios ha incrementado mi estado de alerta ante la cruda realidad de las limitaciones físicas y psíquicas que conlleva el paso del tiempo. Esa reflexión, se ha cruzado, a su vez, con otro pensamiento que suele aflorar en estas circunstancias y también en los entierros: DISFRUTA DE LA VIDA AQUÍ Y AHORA.

Llegábamos de nuevo al punto de inicio del imaginario círculo y he seguido el ritual establecido para estas ocasiones de apretar el pulsador para solicitar parada. Por otro momento he pensado en la utilidad de los pulsadores. Qué bien nos vendrían imaginarios pulsadores mediante los cuales:

- Pudieramos detener el tiempo en momentos de felicidad
- Hiciéramos disolver políticos incompetentes
- Pudiéramos volver a la vida a personas queridas desaparecidas
- Fuéramos capaces de eliminar las desigualdades en el mundo
- Nos desplazáramos al pasado o al futuro
- Viajáramos a otros mundos poblados por seres inteligentes...

Todo es cuestión de tiempo porque, de momento, el pulsador del bus ha cumplido su función y, la conductora amable, ha detenido el vehículo para que yo pudiera apearme.

Con la cabeza cargada con estos pensamientos y otros muchos más, todavía me ha quedado tiempo para darme un garbeo por las inmediaciones de la recién estrenada Biblioteca Cubit, en La Azucarera y tomar algunas fotos.

Como había quedado que a las 11:00 en punto, estaría de regreso en casa, he sido muy formal y a esa hora me he presentado. Llevaba bajo mi brazo el ejemplar del País de hoy con la sospecha (que luego se ha confirmado) de que su contenido no me iba a aportar gran cosa.

Fotos de la jornada en: http://picasaweb.google.com/rutaviva2/RecorridoTipoSincrotronCircular2##

1 comentario:

  1. Has estado sembrao en este viaje del c2 con mucha lucidez, con tus hipótesis, de arriba abajo, de derecha a izquierda, de parar el tiempo...., vendes en este artículo una buena obra literaria acompañada de grandes dosis de relajación.enhorabuena de javier

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